¿Cuántas veces soñamos con ser ricos, con tenerlo todo? Partamos de una base: rico no es quien más tiene sino quien menos necesita.
Qué pasaría si nos diesen la oportunidad de elegir tener todo lo que querramos con una simple condición. Lo que se desee se concederá, pero deberá conservarse durante toda la vida. ¿Accederías?
La idea que me da vueltas la cabeza en estos días es que todos tenemos tesoros. Todos deseamos cosas. Algunos luchan hasta conseguirla y otros esperan que llegue. Pero sea cual fuere el modo asumamos que lo obtenermos. La pregunta es ¿sabemos darnos cuenta cuándo dejamos de ser el amo para convertirnos en el esclavo? ¿Cuándo dejamos de ser nosotros mismos resignándonos a cuidar lo que nos prestaron? atándonos a lo que deseamos.
Hoy me comentaron algo interesante, quizás ya lo sabía pero no estaba preparado para entenderlo. Todo el tiempo nos están enseñando cosas, pero no es lo que nos enseñan lo que nos queda sino lo que queremos aprender. Pero ya habrá momento para centrarse en la enseñanza y el aprendizaje. Hoy quiero compartir lo que me ocurrió con el "querer".
Hablando en confianza me comentaron: "Nunca vamos a ir donde queremos. Quizás cuando lleguemos digamos: esto es lo que quería. Pero mientras caminamos y vamos hacia donde querríamos no sabemos si el lugar donde vamos es realmente el que queremos".
Me despido con algunas palabras que me dejaron hoy muy a gusto:
El futuro no se conoce, no sabemos qué va a pasar. Hagan, no se queden con las dudas. Se puede conseguir lo que cada uno pretende. Quizás sea el camino más seguro, el camino marcado por donde se puede transitar seguro. Pero si vamos por los caminos marcados vamos a llegar donde los demás. Se puede dar un paso más. Podemos ser nosotros mismos. Lo importante es que decidamos sin pensar en los tesoros. Para tomar decisiones es necesario dejar de ser esclavo. Es sencillo decirlo y se oscurece el panorama al intentar hacerlo, pero no podemos quedarnos bajo techo esperando que la lluvia no nos moje. Tenemos que aprender a caminar bajo la lluvia.
Un beso grande y agradezco a quienes me pusieron de pié cuando tenía chaparrones en los ojos.
Cuando juego mi suerte al verso que no escribo
Cuando solo recibo noticias de la muerte
Cuando corta la espada de lo que ya no existe
Cuando deshojo el triste racimo de la nada
Solo puedo pedirte que me esperes
Al otro lado de la nube negra
allá donde no quedan mercaderes
que venden soledades de ginebra.
Gracias Joaquín por tan linda canción
Y hablando de espadas. Conocí a Grum, que viene a colación con el tema de hoy. Besos a todos y muchas gracias.
Y el amor, ¿nos ata o nos libera?
ResponderEliminar